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Los orígenes de Ignacio Garriga, el diputado catalán de Vox

¿Quién es y de dónde viene el portavoz de Vox en Catalunya? CRÍTIC explica sus orígenes familiares y su actividad política antes de entrar al Congreso

06/11/2019 | 19:00

Ignacio Garriga, en un mitin en Badalona en 2018 / ACN

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Es negro, pero participa activamente en charlas y coloquios con blancos supremacistas que en los estadios de futbol gritan “negros no, España no es un zoo”. Se declara nacionalista español y le emociona escuchar a sus líderes Santiago  Abascal y Javier Ortega Smith-Molina recitando el brindis a los Tercios de Flandes del personaje de Marquina llamado Diego Acuña de Carvajal, pero olvida que por sus venas corre sangre de una familia nacionalista flamenca, de aquellos que los derrotaron. Ignacio Garriga logró su acta de diputado en el Congreso como cabeza de lista de Vox en Barcelona, convirtiéndose en el primer diputado ultraderechista y negro en la historia de Catalunya. CRÍTIC revela en este artículo los orígenes familiares del líder catalán de Vox y pone la lupa sobre su actividad parlamentaria y sus vinculaciones políticas con elementos históricos de la extrema derecha.

Los orígenes guineanos de Garriga Vaz de Concicao

La historia de la saga familiar de Ignacio Garriga Vaz de Concicao es poco común. Se ha publicado en diversos medios que Garriga tiene una familia conformada por cinco hermanos. No es así en stricto sensu. El diputado de Vox solo tiene un hermano, llamado Pablo, economista, hijo de su misma madre, Clotilde Vaz de Concicao Morlay. Los otros tres solamente son hermanos de padre.

Rafael Garriga Kuijpers, el padre Ignacio Garriga, cumplirá 87 años el 11 de noviembre. Se casó por primera vez en Barcelona con Carmen Ferreiro, una señora que falleció en 1977 a los 43 años. De aquel matrimonio tuvo tres hijos nacidos en los años sesenta: Esmeralda, Gema y Rafael. Años después, en la década de los años 70, el viudo Rafael Garriga contrajo matrimonio con la guineana Clotilde Vaz de Concicao, con la que tuvo dos hijos. El mayor, Pablo, nacido en junio de 1980, y siete años después nacería Ignacio, el actual dirigente de Vox.

Garriga: “Me da igual que sean chinos, negros o blancos, siempre que vengan a España de manera ordenada”

Para muchos llama la atención que Garriga, siendo una persona de color, tenga un ideario ultraderechista. Algunas declaraciones del ex diputado de Vox y aspirante a la reelección pretenden quitar importancia al problema migratorio y lo sitúa en un estricto asunto administrativo. Así, Garriga apela a su condición de nacional español, en tanto que nacido en España, y a la de su madre Clotilde Vaz de Concicao que, obviamente, al haber nacido en febrero de 1947, 21 años antes de la independencia de Guinea Ecuatorial, conserva la nacionalidad española.

Esto es, que su visión sobre la naturaleza de las migraciones no tiene para Garriga una connotación racial sino nacional. Como católico –así lo ha dicho reiteradas veces– “yo no tengo problemas con las razas, me da igual que sean chinos, amarillos, negros o blancos, siempre y cuando vengan a España de manera ordenada”.

A la izquierda, esquela de la primera mujer del padre de Ignacio Garriga, publicada en 'La Vanguardia' en 1977. Garriga es hijo de un segundo matrimonio con la guineana Clotilde Vaz de Concicao. A la derecha, esquela de la abuela de Garriga, Carlota Kuijpers, la conexión con la rama flamenca de la familia, publicada en enero de 1953 en 'La Vanguardia' / ARCHIVO CRÍTIC

La conexión de los Garriga Kuijpers con el nacionalismo flamenco

Garriga proviene de una familia burguesa de tradición catalana. El abuelo de Ignacio, Rafael Garriga Roca, forma parte de la historia de Catalunya como ingeniero industrial y como persona clave, junto a su hermano Antonio, del desarrollo de los productos de reproducción de la fotografía. La propia enciclopedia catalana lo incluye entre las personas relevantes que vivieron a caballo entre el siglo XIX y el siglo XX.

Según estos datos, Garriga Roca (Barcelona 1896-1969) se especializó en fotoquímica y tecnología fotográfica. Ocupó diversos cargos en la Junta de la Asociación de Ingenieros Industriales de Barcelona (1928-63) y fue catedrático en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona (1942). En 1920 fundó una empresa fotográfica que en 1928 se transformó en Industria Fotográfica Nacional, SA, Infonal. Publicó varios tratados y artículos, editó El Progreso Fotográfico y es autor de un Curso de Fotografía (1921) editado por el CADCI, y de Manipulacions Fotogràfiques (1922). Se da el caso que el CADCI, el Centre Autonomista de Dependents del Comerç i de la Indústria, fue una asociación política i social de marcada tendència catalanista.

La empresa Infonal se levantó junto a otros socios: Higinio Negra Vivé, que ejercería de director comercial, y Photo Produits Gevaert, la empresa flamenca belga fundada por Lieven Gevaert y gestionada junto a su mano derecha en los negocios y con los que compartía su compromiso nacionalista, Hendrik Kuijpers. A principio del siglo XX, Gevaert apoyó y financió varias iniciativas proflamencas, pero se mantuvo fuera de la política partidista. Sus principales objetivos fueron la neerlandización de los negocios y el desarrollo de una buena educación en lengua holandesa como caldo de cultivo para una élite flamenca. Cuando se fundó el Vlaams Economisch Verbond en 1926, en Amberes, Gevaert aceptó la presidencia.

En esas mismas fechas el ingeniero catalán Rafael Garriga contraería matrimonio con Carlota Kuijpers, familiar de su socio y amigo Hendrick Kuijpers, quien de facto ejercía el control de la empresa Gevaert, dado el delicado estado de salud del fundador. La boda inicialmente estaba prevista para el 28 de junio de 1928, pero se tuvo que posponer porque Rafael Garriga sufrió un tremendo accidente al descolgarse el ascensor en el que se encontraba, debiendo afrontar una dura convalecencia que se prolongó durante dos años.

A la izquierda, una de las publicaciones del ingeniero industrial y empresario de la reproducción fotográfica Rafael Garriga, abuelo del diputado de Vox. A la derecha, esquela de Garriga abuelo, donde consta su filiación empresarial a la empresa Infonal / ARCHIVO CRÍTIC

Impulsores de Agfa en España durante los años sesenta

Tras el paréntesis de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, los Garriga y su socio Kuijpers retomaron la actividad empresarial, buscando como objetivo consolidar y fortalecer su empresa, poniéndose como punto de mira las industrias Agfa. Así, en 1960, se estableció en España Gevaert Española y cuatro años más tarde se fusionarían Agfa y Photo Produits Gevaert, para crear el grupo Agfa-Gevaert. Esta decisión comporta, también en España, la creación de Agfa-Gevaert, SA, creada el 26 de marzo de 1966.

Durante el nazismo, Agfa formó parte del conglomerado de empresas al servicio del III Reich, disuelto después de la Segunda Guerra Mundial

Durante el nazismo y la Segunda Guerra Mundial Agfa formó parte del conglomerado de empresas al servicio del III Reich llamada IG-Farben, fundada en 1925, que producían toda clase de productos para la maquinaria de guerra de Hitler, entre otras cosas el Zyklon B, utilizado para matar masivamente a seres humanos en las cámaras de gas de los campos de exterminio nazis.

En 1951, después de la Segunda Guerra Mundial, el conglomerado IG Farben fue disuelto por los aliados tras el juicio celebrado en Nuremberg entre 1947 y 1948, debido a que, además de su actividad, utilizó trabajo esclavo en sus procesos de fabricación. Por ello, a causa de la severidad de los crímenes de guerra cometidos por IG Farben, los aliados consideraron que la empresa estaba demasiado corrompida como para permitirle seguir existiendo, y tras el proceso judicial internacional, ordenaron desmembrar el consorcio. Muchas de estas empresas fueron recompradas por sus antiguos propietarios pronazis, que no serían condenados.

Es en 1964 cuando se formaliza la unión entre las dos compañías, creando Agfa-Gevaert, por acuerdo entre los directivos absueltos de Agfa que colaboraron en IG Farben. Solo uno fue condenado: un directivo de Agfa y miembro del Partido Nazi desde 1933, Friedrich Gajewski, entre otros hechos por ordenar a la Gestapo la ejecución de otro directivo judío de la empresa. Gajewski fallecería, precisamente, un año después de la fusión de Gevaert.

Enrique Garriga Kuijpers, tío de Ignacio Garriga —hermano de su padre—, fue la persona escogida por su abuelo Garriga Roca para incorporarse como director general a Agfa Gevaert, SA. Enrique falleció en febrero de 2006, habiendo abandonado en 1993 el cargo de apoderado de la compañía. Tras su fallecimiento, Rafael Garriga Ferreiro, el hermanastro del dirigente de Vox, se incorporó al grupo Agfa Gevaert. En 2008, lo hizo como apoderado del grupo, en 2017 también como apoderado de la sucursal en España de Agfa Graphics NV, y en julio de este año 2019, como representante de la sucursal en España de Agfa NV. Ningún otro miembro de la familia Garriga forma parte del grupo.

Ignacio Garriga en una imagen delante del Congreso de los Diputados / VOX

Escasa actividad parlamentaria y anticatalanismo por bandera

Pero más allá de sus origenes… Que balance político puede hacerse del paso de Ignacio Garriga por el Congreso? Tras la constitución de esta fallida XII Legislatura parlamentaria, Garriga, dentista de profesión, fue colocado por su partido como portavoz adjunto de la Junta de Portavoces; portavoz de la comisión de Sanidad, Consumo y Bienestar; portavoz adjunto y vocal durante 7 días en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades y finalmente portavoz de la comisión parlamentaria de Derechos de la Infancia y Adolescencia. Pero el diputado de Vox por Barcelona ha tenido una escasa productividad parlamentaria durante la pasada legislatura. Sus seis meses en el hemiciclo no han sido precisamente brillantes. Solo una intervención en un pleno para enfrentarse con el ministro del Interior Grande Marlaska. Su pregunta “¿Expulsará el Gobierno a la Guardia Civil de Galicia, Navarra, País Vasco y Cataluña?” fue respondida por el ministro con un simple ‘no’.

Garriga solo ha formulado seis preguntas parlamentarias durante la pasada legislatura, siempre con el anticatalanismo por bandera

Sus pocas intervenciones las dedicó a tiempo completo a cuestionar las demandas sociales, culturales y lingüísticas catalanas, y a exigir mayor presencia de las fuerzas policiales del Estado español en Cataluña. El objetivo de Garriga era ahondar en la supuesta escasa presencia de los cuerpos policiales del Estado español en Cataluña, apelando a incrementar sus efectivos, aunque su intervención, la primera y la única en el hemiciclo, la realizó en un evidente estado de nerviosismo y de máxima excitación –“fuerzos” y “cuerpas”, llegó a decir— mientras era observado por sus correligionarios del gallinero.

Si analizamos las seis únicas preguntas parlamentarias que ha formulado, observamos que todas quedaron aparcadas por estar caducadas y presentadas en su mayoría al final de septiembre. Pero prácticamente todas tenían un objetivo común: criminalizar la acción política de los partidos independentistas catalanes, así como la gestión cultural, educativa y lingüística que ampara el propio Estatuto de Autonomía.

Garriga ha preguntado al gobierno sobre las “medidas ante el uso fraudulento de cargos reservados al Gobierno de la Nación por miembros del Gobierno de la Generalitat de Cataluña” o sobre “medidas previstas para acabar con la violencia política que sufren personas o entidades contrarios a la independencia de Cataluña”. En el ámbito educativo, también ha preguntado al Gobierno sobre “medidas que se van a adoptar con el fin de garantizar que los libros de texto de los escolares no estén sujetos a manipulaciones histórico-política“, sobre “medidas previstas para garantizar el uso del castellano como lengua oficial del Estado por parte de la Cambra de Comerç de Barcelona” (actualmente en manos de una candidatura independentista avalada por la ANC) y “medidas previstas para esclarecer los hechos acontecidos por la Generalitat de Cataluña y la Plataforma per la Llengua sobre el espionaje a alumnos y profesores en el recreo de 50 colegios catalanes”. Ninguna se tramitó finalmente.

Ignacio Garriga con Xavier García Albiol y Cake Minuesa en un acto en el Club Empel, local de extrema derecha heredero del Casal Tramuntana / ARCHIVO CRÍTIC

Fotos con Royuela y los herederos del Casal Tramuntana

Ya con el acta de flamante diputado de Vox en el Parlamento español por Barcelona, Ignacio Garriga no ha tenido reparos en prodigarse en los ambientes más significados del españolismo en Catalunya. Son conocidas las relaciones de los líderes de Vox con los autodenominados GDR (Grupos de Defensa y Resistencia), integrados por elementos violentos de extrema derecha, de funcionamiento clandestino, y en los que participan en muchos casos miembros de las fuerzas de seguridad, como ha quedado acreditado en diversos partes e informes de los Mossos d’Esquadra.

El diputado de Vox ha pronunciado una charla en un local abiertamente fascista: el Club Empel de Barcelona

También el diputado catalán de Vox, que aspira a la reelección y que repite tándem con el histórico fuerzanovista Juan José Aizcorbe, tal y como reveló CRÍTIC, ha pronunciado charlas o presentando libros en locales abiertamente fascistas, identitarios y supremacistas como el Club Empel, heredero del neonazi Casal Tramuntana, clausurado el 2014 después de una intensa campaña vecinal.

En el Club Empel, acompañado por su primo Juan Garriga Domenech -ex dirigente de Plataforma per Catalunya, y actualmente imputado por varios delitos junto a miembros de la dirección de Vox en Barcelona- ha compartido momentos con lo más granado de la extrema derecha catalana, junto al descabalgado Xavier García Albiol, expresidente del PP de Cataluña, o el no menos conocido Cake Minuesa, colaborador de medios como Ok Diario o Intereconomía, recientemente detenido por forzar la entrada al Valle de los Caídos para colocar cámaras con la intención de grabar la exhumación del dictador Franco.

A la izquierda, Ignacio Garriga en un encuentro del Club Empel al lado de su primo Juan Garriga, a la derecha de la imagen. En la foto de la derecha, durante el mismo encuentro, vemos con corbata a Mauricio Royuela, hijo del subastero 'ultra' Alberto Royuela, que es quien está sentado a la derecha de la imagen / ARCHIVO CRÍTIC

El Club Empel, según recoge en varios reportajes La Directa, está impulsado por Javier Barraycoa, presidente de Somatemps. Y entre los socios se encuentra Mauricio Royuela, uno de los hijos del subastero Alberto Royuela, exsecretario general de la Hermandad Nacional de la Guardia de Franco. Las conexiones de Royuela con el mundo ultra más violento se remontan a los años de la Transición, como documentaron ampliamente publicaciones como Intervíu o Diario 16. Los autores del atentado contra la revista ‘El Papus’ re reunían en un piso de su propiedad, según publicó el diario El País. Un año antes del atentado de la organización terrorista Triple A de 1977 contra la revista, Royuela habría proferido amenazas contra sus redactores.

El otro hijo del subastero, Santiago Royuela Samit, también miembro histórico de la afición radical del Real Club Deportivo Espanyol Brigadas Blanquiazules, ya fue procesado y condenado por terrorismo a mediados de 2000 por la colocación de un artefacto explosivo en marzo de 2001 en un concierto del músico vasco Fermín Muguruza en las Cotxeres de Sants de Barcelona.

Por eso no es de extrañar que tras obtener su escaño Garriga fuera felicitado el mismo 28 de abril de este año por David Duke, líder histórico del Ku Klux Klan desde los Estados Unidos, y amigo personal de Pedro Varela, que actuó de anfitrión y editor del racista para la presentación de su libro Supremacismo judío. El poder judío en la sombra. En su descargo Ignacio Garriga afirmó a El Español que “no sé los motivos que le han llevado a felicitarnos. Quiero creer que por su afinidad con Trump o porque también está en contra del establishment. […] nos ha felicitado él a nosotros, no al revés”.

*Fe de erratas: En el texto inicial decía que Carlota Kuijpers era hermana de Hendrick Kuijpers cuando es una familiar.

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